Cada vez son más los profesionales que insisten en incluir la educación emocional en la currícula escolar. Entre las movidas locales, este mes la Fundación Compromiso Solidario lanzó un programa para acercar el tema a las familias de bajos recursos.
“La idea consiste en trabajar -a través de diversas actividades artísticas, lúdicas y físicas- los conceptos claves de la educación emocional. El objetivo es que los niños y los adolescentes que viven en zonas vulnerables tengan la posibilidad de experimentar varias disciplinas; sobre todo porque, debido a la realidad económica que atraviesan, no les sería posible de otra manera”, explica su presidenta, Carolina Vargas Aignasse.
La propuesta incluye disfrutar de la danza, el canto y el teatro, hacer deporte, aprender sobre reciclaje y fomentar la salud mental, física y espiritual.
El proyecto está integrado por profesionales de La Botana, la escuela de música de Cecilia Paliza y la instructora de yoga Miriam Pernas. Sumado a la intervención de Adriana Nofal, el gestor cultural Fernando Ríos Kissner y Sebastián Adorno; responsable del circo social.
Además, para lograr que los chicos adquieran nuevas herramientas y habilidades de gestión emocional la iniciativa cuenta con la colaboración del psicólogo Lucas Malaisi (creador de la Fundación Educación Emocional).
La iniciativa durará seis meses y contemplará seis barrios carenciados de la Capital. “Queremos que los chicos encuentren algo que los apasione y mediante eso logren adquirir habilidades afectivas que los hagan tomar buenas decisiones y conducirse mejor en la vida”, detalla.
Proyecto de ley
Desde hace años, Lucas Malaisi promueve un proyecto de ley para agregar oficialmente la educación emocional dentro del sistema educativo nacional.
En 2011, Carolina Vargas Aignasse llevó el texto en la Legislatura provincial, pero nunca fue aprobado. La revancha llegó hace poco de la mano de la legisladora Graciela Gutiérrez, quien presentó en la Cámara un proyecto con el mismo espíritu.
“Entre ambas decidimos aunar esfuerzos y, con el acompañamiento del ministro de Educación Juan Pablo Lichtmajer, ya se pensó en una agenda conjunta para llegar a las instituciones tucumanas. Propiciamos que el proyecto se vuelva ley durante este año”, comenta.